Siento admiración la gente que habla y habla por el móvil. En la calle. En el metro. En el tren.
Me llaman la atención. Tienen muchas cosas que decir y gente que está dispuesto a escucharles y a su vez a contarles más cosas. Si.
En mi caso, me cuesta hilbanar más allá de dos o tres frases vacias. También me cuesta tener confianza con la gente. Mucho. A parte de la familia, con la que tampoco tengo confianza para hablar según que cosas, podría contar con los dedos de una mano la gente con la que realmente me siento a gusto charlando. Que se te pasan las horas hablando, paseando, lo que sea. O intercambiando decenas de mails, ya que soy más dado a la comunicación 2.0 (más .... ¿aséptica? ¿indolora? Las palabras también duelen).
En fin. Marcar un número y contarle a alguien cómo te ha ido el día, lo que sientes, la incertidumbre, las ganas de llorar que vienen y van y el sentirse pequeño. Y que esa perona supiera que tu harías lo mismo por ella. Es complicado. Las amistades hay que trabajarlas y yo llevo demasiado tiempo solo. Y soy demasiado inseguro y asocial.
Hay una oportunidad para salir de la burbujita ésta semana, pero vista la última experiencia, me lo estoy pensando. No me sentí demasiado cómodo, más bien lo contrario. Ais. No digo que no todavía, pero no lo se ...
Buenas noches y buena suerte.
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